"¡Oh incomparable San José! Digno, entre todos los santos, de ser venerado, amado, invocado por la excelencia de tus virtudes, la eminencia de tu gloria y el poder de tu intercesión."
La Consagración
Yo……………, indigno de ser tu siervo, pero, atraído por tu bondad, vengo a consagrarme enteramente y para siempre a Ti. En presencia de Jesús, tu hijo; de María, tu esposa y mi tierna Madre, y de toda la corte celestial: me consagro a Ti, ¡oh bondadoso San José! Te elijo como mi guía, para que a ejemplo tuyo, me hagas vivir una vida interior profunda, que es la vida propia de un verdadero cristiano.
Me consagro a Ti y te tomo como modelo en el cumplimiento de todos mis deberes; quiero cumplirlos como Tú, con humildad y dulzura. Yo te tomo amable San José, por mi consejero, mi confidente, y protector en todos mis trabajos y penas, que las soportaré como Tú, con paciencia y resignación.
En todo seré feliz bajo tu amparo, y para merecerlo te consagro mi alma, mi corazón, mi cuerpo y sus sentidos, mis acciones y todos mis gozos y alegrías; en tus manos pongo mis sufrimientos y trabajos, todos los momentos de mi vida, y sobre todo, aquel, del cual depende mi eternidad.
Recíbeme como tu siervo, ¡oh santo patriarca! Acéptame por esclavo tuyo y ejerce en mí toda tu autoridad: sé la fuerza que sostenga mi flaqueza, el consuelo que calme todas mis aflicciones; sé mi esperanza y mi refugio en todas mis necesidades, y mi apoyo en todos los sinsabores de mi vida.
Asísteme especialmente en la hora de mi muerte y hazme digno de entrar a la patria de los justos.
Amén.
¿Cómo hacer la consagración?
- Escribe tu nombre donde dice "Yo……………"
- Realízala en un momento de oración y recogimiento
- Puedes hacerla el 19 de cada mes, fiesta de San José
- También el primer miércoles de mes o en cualquier momento especial de tu vida